Desde que nacemos vamos construyendo nuestro mundo en base a todo lo que percibimos. En base a todo aquello que recibimos mediante los sentidos, de ahí tal vez que cuando somos bebés nos estimulan mucho a través de los sentidos. Nos enseñan a utilizar herramientas de las que traemos en nuestra caja al nacer, nos enseñan a reconocer mediante el tacto formas, mediante el olfato aprendemos a identificar olores y los conectamos con objetos o personas, el oído nos sirve para saber cuándo nos habla mamá, papá, etc... El gusto hace que rápidamente decidamos nuestros alimentos preferidos. Desde bebés aprendemos a elegir.
A mí como a muchos/as de vosotros/as nos enseñan a manejarnos en esas cuestiones de aprendizaje continuo para que el día de mañana seamos capaces de mejorar y adquirir nuevas habilidades y conocimientos.
Ante tanto aprendizaje vamos creciendo y nos vamos "formando" como personas. Al mismo tiempo y como el que no quiere la cosa también se van creando nuestras creencias. Esas reglas que van a "gobernar" nuestras vidas de una u otra manera. En muy pocas ocasiones nos enseñan a aprender por nosotros mismos. Se nos olvida con cierta facilidad que la vida la empezamos jugando.
Pensemos en el chico "tímido y serio" (por cierto su nombre es Jose) y como sus comportamientos, pensamientos y emociones generaban en él una y otra vez lo que llamamos "Profecía de Autocumplimiento".
Como el resultado que obtenía era el rechazo de las chicas, sus pensamientos eran una y otra vez los de:
- Las chicas no me quieren, no quieren saber nada de mí.
- Claro como van a quererte si eres muy tímido y serio le decían.
- Es verdad, si soy asín, jamás una chica me va a querer, no me casaré nunca, nunca seré feliz,,,,bla,bla,bla...
Imaginar como se sentía ese chico de 12 años ante tal situación. Cuando preguntaba sobre el tema, la respuesta todavía reforzaba aún más su creencia de que "los tímidos y serios" no tienen éxito con las chicas. La próxima vez que estuviese cerca de una chica su comportamiento ayudaba a que la "profecía" se cumpliese. Resultado; un nuevo rechazo.
El chico buscaba en las cajas de herramientas de los demás alguna que le fuese útil para su "problema". Nadie le había enseñado a buscar en su propia caja, a que se diese cuenta que de mientras sus comportamientos fuesen los mismos los resultados que iba a obtener eran siempre los mismos.
"Si queremos resultados diferentes en nuestras vidas, tenemos que hacer cosas diferentes".
Pensemos en tantas y tantas creencias que nos "atormentan" día a día. Por ejemplo en algo que a mí desde muy pequeño me habían dicho.
"Los hombres no lloran". En mi inocencia de niño pensaba que los hombres no teníamos lágrimas o que nuestros ojos eran diferentes y no podían sacar esa "agua salada". Rápidamente pensaba, bueno como yo soy un niño, por eso si que puedo llorar. Al mismo tiempo que me embargaba un pensamiento algo aterrador, imaginarme como iba a ser mi vida de hombre si no podía llorar.
- ¡Papá, Papá!, ¿cuándo sea hombre como expresaré mi rabia, enfado, tristeza, alegría, etc... si no puedo llorar?
- Hijo, cuando seas hombre habrás aprendido a que los hombres no lloran, eso es mas cosa de mujeres.
- Pero Papá, tu eres hombre y cuando se murió el abuelo lloraste.
- Es diferente hijo, la pérdida de un ser querido es algo tan grande que todo está permitido.
Me costó mucho tiempo entender que lo que mi Padre me explicó de niño no era tanto que el llorar fuese algo exclusivo de las mujeres, mas bien su mensaje tenía que ver con las diferentes formas de expresar emociones que tenemos las personas.
¿Cuántos hombres hoy en día piensan y actúan desde la creencia de que expresar las emociones de forma abierta y natural es mas "rollo" de mujeres"
Cada vez que se genera un pensamiento de esas características ayudamos a reafirmar la creencia:
"Soy hombre y expresar o hablar de mis emociones me hace débil. Por lo tanto me las callo y las guardo para mí".
Estamos alimentando la profecía de autocumplimiento de que las emociones hay que guardarlas.
En mi labor de Coach y formador emocional veo como todavía hay un largo camino por recorrer, sin ir mas lejos a mis cursos, talleres, sesiones, mayoritariamente asisten mujeres. ¿Por qué será?
Si el Dr. Victor Frankl, Psiquiatra y escritor que sobrevivió a su estancia en campos de concentración nazis, hubiese reafirmado cada día la creencia de que de ese lugar no saldría con vida, ¿qué pensáis que hubiese sucedido? Casi con toda seguridad se hubiese cumplido su profecía.
Cada vez que pensamos que de una situación concreta es imposible salir, además de estar negando una de las leyes universales, "el principio del mentalismo" que
Sostiene que El TODO ES MENTE, el Universo es mental.
Los pensamientos son "cosas", son materia. Se manifiestan en lo exterior.
Solo tú eres el productor de todo lo que te suceda. Todo depende del clima mental en que tú vives.
Estamos alimentando con el mejor de los "manjares" a nuestro interior de que eso es exactamente lo que va a suceder.
El proceso mental que seguimos para pensar de esa forma es el mismo que necesitamos para pensar de otra. Es nuestra elección cumplir con nuestras creencias que nos limitan o elegir pensar para que nuestras creencias nos ayuden.
Recordemos que en nuestra caja de herramientas están todas las que necesitamos. Elijamos buscar cual es la que nos ayuda en vez de utilizar la que nos frena, solo por que así lo he estado haciendo todos estos años.
Si no hubiésemos decidido ponernos en pie en algún momento de nuestras vidas, todavía estaríamos gateando.

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