lunes, 7 de febrero de 2011

Caja de Herramientas



Desde hace algunos meses que he empezado a trabajar más mi parte espiritual, hasta el momento cuando en el año 2002 empecé en el mundo del Coaching y Desarrollo Personal, había centrado mi trabajo en mi parte más emocional. Desde estas páginas espero aportar ideas y herramientas que para mí han sido de gran utilidad y que puede que para ti pueden ser también útiles. Desde agosto del 2010 decidí trabajar también mi aspecto físico, el exceso de peso era tan grande que tomé la decisión de ponerle freno y empezar a cuidad mi alimentación y hacer ejercicio. Los resultados en pocos meses han sido muy visibles y satisfactorios.

Reflexionando sobre los resultados obtenidos en mi objetivo de bajar de peso, he llegado a la conclusión que la parte emocional ha influido de forma definitiva en el proceso de pérdida de peso. Las emociones son sin duda el motor de nuestras vidas. La gasolina que nos mueve y que nos lleva hacia un lado u otro. Son las herramientas con las que nacemos y que a lo largo de nuestras vidas marcan nuestro camino.

Pensamos que hemos sido creados perfectos, es cierto, somos seres maravillosos y perfectos. Llegamos al mundo con una "caja de herramientas", en la que todos/as tenemos las mismas. Muchas de ellas las aprendemos por las enseñanzas de nuestros padres, familias, nuestra educación, las relaciones sociales, medios de comunicación, libros, internet, etc… Otras las aprendemos por necesidad propia y el aprendizaje es de forma autodidacta. Sin embargo hay otras muchas que jamás nos las enseñan y tampoco pensamos que las necesitaremos, sin embargo las tenemos a nuestro alcance para usarlas.

Somos seres sociales, nos relacionamos constantemente con otros seres humanos. Enfocamos gran parte de nuestras herramientas, energías y recursos en que dichas relaciones sean satisfactorias y nos reporten estabilidad, seguridad, paz, amor y tantas y tantas otras cosas. Olvidamos en muchas ocasiones la existencia de una "Relación Superior", una relación sin la que ninguna de las demás relaciones nos aportará todo eso que buscamos. Por contra obtendremos frustración, ira, rabia, rencor, etc….Culpamos a los demás de que el resultado obtenido no es el deseado.

Esta relación a la que me refiere es la relación conmigo mismo/a, la relación con "El Yo". ¿Cómo es dicha relación? ¿Qué beneficios buscamos en ella? ¿Qué tipo de relación establecemos?

Tal vez por encontrar respuesta a las preguntas anteriores y a otras muchas o tal vez por que los humanos buscamos soluciones cuándo nos damos cuenta que formamos parte de un "sistema" que jamás vamos a controlar y que o decidimos tomar parte activa del "Proceso de la Vida" o esta nos llevará a un puerto dónde nunca queríamos llegar.

Quizás por ello o por escuchar a mi cuerpo físico y a mi cuerpo emocional he decidido tomar parte del proceso y trabajar un área de mi vida descuidada y olvidada durante muchos años, el área Espiritual. Más allá de creencias y de la educación recibida en mi vida, hablar de Espiritualidad no es necesariamente hablar de religión, para mí es hablar de equilibrar "El Ser".

Si entendemos "El Ser" como la unión de pensamiento, conducta y emoción, observaremos que para equilibrar nuestro ser tenemos que atender a las áreas anteriormente comentadas. (Emocional, física y espiritual). Cada una de ellas influye de forma crucial en esa unión de pensamiento, conducta y emoción.

A lo largo de mi vida me han enseñado que mi "Caja de Herramientas" era limitada, que tenía un número concreto de herramientas y con ellas tenía que hacer el "bricolaje" en mi vida. Más tarde he entendido que esa limitación tan solo es eso una limitación fruto del conocimiento que la familia, colegio, la sociedad tiene en sí misma.

Cuando decidí tomar parte en el proceso de mi vida, decidí dejar de pre-ocuparme para ocuparme. Ocuparme de gestionarme a mí mismo, de aprender a relacionarme con mi YO, de tal forma que me ayudase a mejorar cosas fuera de mí. En esos momentos la vida empezó a ser diferente, ni mejor ni peor, ya que este concepto únicamente depende de que modelo escojamos para comparar.

Durante muchos años de mi vida he estado convencido de que todo lo que estaba pasando en el presente es el resultado de lo que había sucedido en mi pasado. Que el resultado de mi vida actual no es más que el resultado de mi vida pasada.

Para mí, cómo para muchas otras personas, los responsables de todo ese pasado son los demás. Si la vida actual es plena y satisfactoria genial, algo ha funcionado y algo he hecho bien. Sin embargo si la vida actual es todo lo contrario, algo ha fallado, algo han hecho mal los demás.

Durante muchos he culpado a los demás de lo que me pasaba y del resultado que de ello obtenía. Con el tiempo he entendido que ser parte del proceso es lo que te brinda la oportunidad de decidir y obtener libertad. Es lo que te permite pasar a la acción y que busques en tu "Caja de Herramientas" la mejor opción para afrontar la situación.

A veces el resultado puede ser diferente al esperado, en este caso entiendo que la diferencia entre las expectativas creadas y el resultado obtenido ha sido diferente, por lo que la próxima ocasión tengo que revisar las expectativas o bien he de realizar acciones distintas. " Si continuamos haciendo lo mismo, vamos a obtener los mismos resultados".

Un ejemplo de esto que comento son las relaciones sociales, el éxito o no de las mismas ¿de qué depende? Pienso que precisamente de las expectativas que ponemos en ellas. Nos enamoramos y queremos que esa persona se adapte a nosotrsos/as, que reúna toda una serie de características y/o cualidades. Al principio están presentes, o ¿sólo están en nuestra mente? Por que si no es de esta forma ¿qué hace que al cabo del tiempo queramos que esa persona cambie? Ya no es tal cosa o tal otra, ya no se comporta de aquella forma ¿quizás mis expectativas / necesidades han cambiado y lo que busco es que el otro/a cambie? ¿Qué tal si el cambio lo generamos en nosotros/as y vemos que pasa fuera? Esto es lo que para mí es tomar parte del proceso.

Culpar a los demás es una forma pasiva de participar del "Proceso de la Vida" ¿Para qué culpamos?, ¿Sólo sabiendo quién es el culpable ya vamos a solucionar la situación? Si utilizásemos las mismas energías para culpar que para encontrar una solución, tal vez el resultado sería más satisfactorio.

A lo largo de los últimos años de mi vida he encontrado las respuestas a estas cuestiones y a otras muchas en el lugar menos sospechado. Las buscaba fuera, en los demás y el resultado era frustración, agobio, desmotivación, enfado y otras muchas emociones negativas, hasta que me di cuenta que la respuesta estaba dentro de mí y que para encontrar la respuesta y cambiar los resultados tenía que utilizar una o más de las herramientas de mi caja, esas con las que venimos al mundo y que debido a lo oxidación fruto del desuso, necesitaban de una profunda limpieza.

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